Santería

Bar restaurant Santería tiene una gastronomía suave. Así de tajante y contradictorio. Contradictorio porque incluye ingredientes como ají rocoto o jengibre, que hablan, por decirlo de alguna forma, de lo no suave. Es que al probar una cena tipo, compuesta de un aperitivo sour, denominado Santería Sour, agregado a maíz condimentado con achiote, merkén y pimentón rojo pulverizado, en pocillos (cancha), más un picoteo (Trío de Mar) compuesto por ceviche de corvina a la peruana, pulpo al olivar y camarón a la piedra, nos damos cuenta de que es posible degustar sabores más o menos fuertes, pero equilibrados. Santería tiene platos típicos de Latinoamérica y sus influencias. Probamos corvina, camarón, pulpo, arroz con porotos negros, mojito, vino blanco y por supuesto, aguas deliciosas y refrescantes, antes y después de las fases de esta cena, que mostró la calidez, relajo y comodidad del lugar y su personal.
La entrada al “espacio Santería” se caracteriza por una terraza iluminada con alegría y relajo. El lugar expele una elegancia agradable, no de esas que incomodan, pero a la vez hay una sensación de colorido, ya sea por los platos o por el ambiente. Colores que obviamente caracterizan a los ingredientes que acompañan la preparaciones de la chef Pilar Morlans, quien aterrada ante la idea de la crítica despiadada de los típicos críticos gastronómicos, pudo relajarse y conversar con nosotros, al saber que en Buenpaladar no hay críticos, sólo interesados en sentir y explicar las sensaciones que producen las preparaciones culinarias. De esta forma Pilar nos contó sobre su gusto por la gastronomía peruana y su influencia china y japonesa. No es por nada que el ají y el jengibre estuvieron muy presentes en los platos que degustamos. Pero como Pilar ya nos alertó sobre su americanismo culinario, el arroz con porotos negros, plátano frito dulce y camarón con salsa, que incluye leche de coco, no se dejó esperar. En fin, son las mezclas exquisitas que nos regaló la chef, agregado al ambiente que se percibe en Santería, con un equilibrio del trópico mezclado con Los Andes y algo de Africa, todo muy confortable y acogedor. Algo de mimbre en la decoración y la acertada iluminación ambiental, son puntos extras. Respecto a la cena que probamos, sólo podemos decir que cada plato fue de nuestro gusto. Punto aparte fue el tema del postre, que lo probamos por insistencia, porque luego del plato de fondo, que fue un Camarón Bahíano con Arroz Moro (salsa con leche de coco y ají pirí pirí, o algo así, disculpen los conocedores), quedamos más que satisfechos. Efectivamente, el postre fue exquisito. Mezcla de ácido con dulce, dejando un gran sabor en boca. Fue realmente sabroso, con un helado ácido de un fruto nortino, más del lado peruano, llamado tumbo, parecido a la granada, según nos cuentan, que acompañado por un turrón dulce bitter, realmente nos agradó en demasía. Santería es más que recomendable. Si se desea conocer ingredientes de nuestro continente y sus influencias, Santería es el lugar. La hora ha avanzado, ya probamos nuestra cena y comenzamos a irnos del Santería, es de noche, estamos totalmente agradados, se escucha hablar francés a mi lado y mi vista queda pegada en el pocillo con cancha y en otro con limón y menta rallada, que ocupamos en el agua de hierbas, que cerró este ciclo.
RESTAURANTE SANTERIA, TERRAZA, BAR-LOUNGE.
CHUCRE MANZUR 01 SUBIDA EX-OZ.
WWW.SANTERIA.CL/ FACEBOOK REST AND BAR SANTERIA
CHEF PILAR MORLANS