Alimentación en invierno (fuera las sopaipillas)


Las bajas temperaturas de los últimos días se han dejado sentir y nos dejaron claro que el invierno llegó más fuerte que otros años.
El último fin de semana las temperaturas llegaron a -8.5 grados en la capital, por lo que debemos recurrir a distintas alternativas gastronómicas que nos permiten el calor de nuestro organismo.
María José Fierro, del Círculo del Nutricionistas de Sodexo aclara que la clave no es ingerir más calorías, sino aprovechar los platos calientes de esta temporada, que permiten al organismo enfrentar las bajas temperaturas y saciar el apetito generado por el trabajo extra que realiza.
“Ante el frío el organismo hace un esfuerzo adicional para nivelar la temperatura del cuerpo con el ambiente. El cuerpo, entonces, aumenta la velocidad del metabolismo y el gasto energético. Así, el organismo envía una señal y a través del apetito nos pide una cantidad extra de comida para compensar este esfuerzo adicional”, aclara la nutricionista de Sodexo.
Durante el invierno se recomienda mantener el consumo de vegetales. Si bien en esta época es difícil entusiasmarse con un plato de ensalada, se aconseja cocinarlos y servirlos calientes para producir altas temperaturas.
“La sensación de calor no depende del tipo de alimentos que se consume, sino de la preparación y temperatura del plato que se sirve”, asegura la nutricionista de Sodexo, quien también recomienda como una buena manera de pasar el frío incorporar el consumo de sopas bien humeantes. Asimismo, entre comidas una buena alternativa son las infusiones calientes, como el té de jazmín, aguas con hierbas o café, pero teniendo especial cuidado en la cantidad de azúcar que se le agrega”, aclara la nutricionista de Sodexo.
Durante este periodo hay que tener especial cuidado con la ingesta de calorías y las porciones que consumimos. Se recomienda, como siempre, evitar la ingesta en exceso de alimentos altos en grasa y colesterol, como las masas fritas. “El consumo de sopaipillas, por ejemplo, debemos reducirlo a mínimas porciones o reservarlo para ocasiones especiales, como el fin de semana, si es que no queremos eliminarlo de la dieta habitual’’.